LA INTEGRACIÓN DEL SER
—Los Esfuerzos Centrales. Los Doce
Apóstoles. Los Veinticuatro Ancianos. Los Cuatro Devarajas El Jesucristo
Íntimo. El Padre de todas las Luces. El Guardián del Umbral. La Divina Madre
Kundalini Shakti. El Policía del Karma. Anubis. Mitratón. Sandalphon. El Señor
del Tiempo. Minerva. El Viejo de los Siglos. El Lucifer Interior. Integración
del SER. Integración del Ego. El Sol Negro. Desintegración del Ego. La Comprensión.
Los siete niveles de hombres. La Recordación de Sí Mismo. Las Tres Purificaciones
por el Hierro y por el Fuego. —
Ante todo es necesario llegar uno a conocer su propio
Ser, pero conocerlo desde el punto de vista exclusivamente objetivo. Seria imposible
conocer nuestro propio Ser Real Interno desde un punto de vista subjetivo. Eso
es obvio.
En sicología oficial consideran que subjetivo es lo
positivo, lo claro, lo real y que objetivo es lo secundario. Están equivocados
los psicólogos, por que OBJETIVO es, en sicología real y revolucionaria lo
espiritual, lo real, lo verdadero y SUBJETIVO es lo incoherente, lo vago, lo
impreciso, lo material. Debemos tener pues en cuenta estos factores.
Cuando digo que necesitamos conocer al Ser en forma
completamente objetiva, estoy afirmando una gran realidad. Se precisa
aprehender esto que estoy afirmando.
Nuestro Ser en el mundo de las doce leyes está
condicionado por las minas y representado por el Sol, que es un mundo de doce
leyes. También está condicionado por el mundo de las 24 leyes, es el mundo
planetario, el sistema solar; o está condicionado por el mundo de 48 leyes que
es el mundo físico; y en la forma más densa está condicionado por el mundo de
las 96 leyes.
De manera que nosotros necesitamos conocer el Ser, no
sólo en el mundo de las doce leyes o en el de las 24, sino en todos los mundos.
Esto requiere muchos esfuerzos; No esfuerzos dijéramos indirectos, sino
directos centrales. Necesitamos en verdad auto-conocernos. “Hombre conócete a
tí mismo y conocerás el Universo y a los Dioses”. Porque sólo conociéndonos a
sí mismos podremos trabajar directamente sobre sí mismos. Si nos conocemos a sí
mismos, ¿cómo trabajaríamos sobre sí mismos?, Imposible, ¿verdad?
Lo que estamos buscando es un cambio, una
transformación radical y esto solamente es posible auto-explorándonos, porque
así podremos trabajar directamente sobre sí mismos. Cuando hablo de trabajar
sobre nosotros mismos, debe saberse entender; podemos convertirnos en
imitadores de alguien y en este caso no trabajaríamos en forma central; no
serie esfuerzos centrales los que haríamos, sino unilaterales.
Podríamos imitar al jefe de la familia o a la jefa o
algún instructor, pero entonces eso no seria un esfuerzo central directo.
Krishnamurti dice por ejemplo: “Yo no quiero secuaces
ni seguidores, sino tan solo imitadora de mi ejemplo” me parece esto demasiado
egoísta, porque si alguien se convierte en imitador de Krishnamurti, ya no está
haciendo un esfuerzo central, no. Ya es un trabajo de imitación y el trabajo
de imitación no es un trabajo sobre sí mismo, en sí mismo, directamente, no; lo
está haciendo desde un ángulo, lo está haciendo en forma unilateral. No es un
trabajo central. No es un esfuerzo central. Yo no les digo a ustedes que me
imiten.
Yo les digo que hagan un esfuerzo central, una serie
de SÚPER ESFUERZOS CENTRALES, que trabajen sobre sí mismos, directamente. Sólo
así es posible producir un cambio dentro de nosotros mismos.
Pero obviamente cuando uno trabaja sobre si mismo en
forma objetiva, cuando hace esfuerzos centrales, directos, para producir el
cambio, sucede entonces que nos atacan en forma intensiva el centro emocional
inferior. Y puede decirse que el centro emocional inferior, es catastrófico,
tenebroso, horrible; cuando surge el ataque al centro emocional inferior se
sufre realmente. Aparecen en nuestro camino gentes que nos hieren, que clavan
el puñal en el centro emocional inferior; sentimos que nos torturan el
corazón.
Claro, hay la tendencia siempre a reaccionar contra
aquellos que en una u otra forma nos hieren. Tenemos esa marcadísima tendencia
a la reacción. Si reaccionamos se vigoriza el centro emocional inferior y eso
es gravísimo.
Sin embargo la lucha contra las emociones inferiores
tiene ciertas ventajas: una de ellas es precisamente la más importante y es
que surge como resultado del conflicto aquel contra las emociones, contra las
palabras que nos hieren, nuestro SER DIVINAL, producto de la lucha, del
esfuerzo.
Este Ser Individual surge vigoroso, viene a la
manifestación y es obvio que purifica todas nuestras funciones; nuestros
centros que antes marchaban disparatados, unos en contra de otros, se integran
maravillosamente. Es mediante esa lucha contra las emociones inferiores y
mediante esos Súper Esfuerzos objetivos y centrales, no indirectos ni
unilaterales, como se consigue en verdad la Individualidad y la Integración del
Ser.
Al citar esta palabra “Integración del Ser”, producto
de los esfuerzos centrales sobre si mismos, debemos reflexionar un poco.
Realmente nuestro Ser interior profundo no está integrado; se compone de
muchas partes autónomas y auto-conscientes En las sagradas escrituras se habla
precisamente de Doce Apóstoles. Cuando las gentes leen la Biblia toman a los
Doce Apóstoles a la letra muerta; se dice que eran pescadores que seguían a
Jesús de Nazaret, el Cristo. Pero el Iniciado que está trabajando sobre sí
mismo, en forma directa, sobre su propio Ser, viene a descubrir a esos Doce
Apóstoles, a esos Doce Pescadores; Y lo grave es que no les viene a descubrir
fuera de sí mismo, sino DENTRO DE SÍ MISMO; Viene con asombro a darse cuenta
que esos Doce Apóstoles son Doce partes de su propio Ser. Se saldría un poquito
fuera de la cuestión meramente histórica y atiende mejor al Evangelio sobre sí
mismo.
Son las Doce Potestades que con la Iniciación Venusta
penetran en el vientre de la Divina Madre Kundalini, para venir un poco más
tarde a la existencia física. Y esto resulta importantísimo.
Cuando se habla de Veinticuatro Ancianos del
Apocalipsis de San Juan que arrojan sus coronas a los pies del Cordero, hay que
saberlo entender. Tampoco son personajes extraños a nosotros mismos. Son
Veinticuatro partes autónomas y auto-conscientes de nuestro propio SER.
Y cuando se menciona a los Cuatro Santos, hay que
saberlo entender. Los Cuatro Devarajas no están solamente allá en los cuatro
puntos cardinales de la Tierra, están dentro de nosotros mismos, y tienen
poder sobre los Cuatro Elementos.
Y cuando se habla del Cordero Inmolado que lava los
pecados del mundo, no pensemos en un personaje histórico de hace 1977 años. No
niego la existencia del Gran Kabir Jeshua Ben Pandirá, seria absurdo negarlo
puesto que El es el autor de la Pistis-Sophia. Es pues histórico. Pero pensemos
en ese Jeshua interior, al cual hacía tanta alusión Pablo de Tarso, al
JESUCRISTO INTIMO, AL LOGOS HUMANIZADO; el Rayo ese LOGOICO que cada uno de
nosotros tiene, penetra en el vientre materno de la Divina Madre Kundalini Shakti
para devenir más tarde a la manifestación por la Iniciación Venusta.
Debemos recordar que el Logos no es un individuo
humano o Divino; se equivocan los que así piensan. El LOGOS ES UNIDAD MÚLTIPLE
PERFECTA. Cada uno de nosotros tiene su Rayo Logoico, por decirlo así su CRISTO
INTIMO, que cuando se humaniza en el vientre Materno se convierte en el Jesús,
el Cristo Intimo. Jesús significa “Salvador”. El Cristo, Christus o Vishnú u
Osiris es nuestro Rayo Logoico. Como Pablo de Tarso habla tanto de Jesucristo,
no se refería a Él como personaje histórico, sino al Jesucristo interior de
cada uno de nos. A ese mismo se refería siempre sabiamente.
Aquel hombre maravilloso y Santo que escribiera su vía
espiritual, aquel famoso hermano de Fray Molina; obviamente ese hombre murió
mal, en un calabozo de la inquisición; escribió “Imitación de Cristo” que Tiene
más sabor dijéramos Nirvánico que Dogmático.
Así que, hermanos, ese Jesucristo Intimo es el que
cuenta. Si un Iluminado invoca de verdad en los mundos de Conciencia Cósmica a
Jeshua Ben Pandirá, El le hará este saludo señalándole el corazón, diciendo
“Búscame aquí adentro”, “Busca al
Cristo aquí adentro”. Porque Jeshua Ben Pandirá vino a traer la doctrina del
Cristo Intimo, en la misma forma que Gautama el Buda Sakyamuni trajo la
doctrina del Budha interior.
Así, mis queridos hermanos, quiero que reflexionen en
lo que significa todo esto.
Cuando se habla también de un gran místico que se
llama Santiago el Apóstol, se debe comprender el Mercurio de la Filosofía
Secreta. El representante mismo del Mercurio es una de las doce potestades más
importantes que llevamos en nuestro interior: es Santiago el Mayor, es el
Bendito Patrón de la Gran Obra, es el que nos enseña a nosotros la ciencia
maravillosa de la Gran Obra.
El Padre de todas las Luces es el Anciano de los Días
(cada uno de nosotros tiene su Anciano) y por medio de Santiago El mayor, nos
enseña la ciencia Bendita.
Cuando se habla de Felipe, no se piense sólo en Felipe
el Apóstol aquel que bautizó el eunuco a la orilla de un río o de una fuente,
aquel maravilloso personaje que aparecía y desaparecía como por encanto, que
viajaba por los aires y que asombraba pues los pueblos. Piénsese también en el
Felipe interior que cada uno de nosotros carga. Es obvio que si le invocamos
con pureza de corazón y le rogamos que nos saque del cuerpo físico y nos
lleve por la región suprasensible del eterno espacio, seremos asistidos por
Él.
Así que esas Doce Potestades están dentro de nosotros
mismos; no fuera de nosotros mismos. Y no nos quedamos ahí; está el Guardián
del Umbral del mundo astral, el Guardián del mundo mental, el Guardián del
Umbral del mundo Causal. ¡He aquí tres guardianes!
¿Y qué diremos de la Divina Madre Kundalini Shakti?...
Ella tiene 5 aspectos:
El de la Inmanifestada, que es el más oculto y
terrible de todos, Nephtys. En nombre de la verdad ni yo mismo he podido entrar
por lo menos en esta reencarnación en el Templo de Nephtys, el Templo de la
Inmanifestada; esa puerta es muy estrecha, aunque sea cristalina, obviamente
manifestada; pero los Dioses también sufren mucho para poder entrar al Templo
de Nephtys.
Luego viene el de la Manifestada, llamémosla Isis,
llamémosle Adonía, Rea, Insoberta, Tonantzín, Cibeles, Diana, María o Marah; no
importa el nombre que le demos. Ella está más cerca de nosotros, nos asiste
con su Sabiduría, Amor y Poder y es parte de nuestro Ser también; es una parte
de nuestro Ser pero DERIVADO.
Y hablemos también del tercer aspecto de la Madre
Cósmica, como tenor de Amor y de Ley, que castiga a los Iniciados cuando estos
merecen ser castigados: La Reina de los Infiernos y de la Muerte. No importa
que le llamemos Proserpina o Coatlicue o Hécate... En todo caso nos castiga
para nuestro bien y es una parte también de nuestro propio Ser.
¿Qué diremos también de la Madre Natura, el cuarto
aspecto de nuestro Ser Madre, aquel que une perfectamente el zoospermo con el
óvulo, aquel que en forma matemática diseña el cuerpo físico, aquel que pone
exactamente cuarenta y ocho cromosomas en la célula germinal primitiva?
Obviamente nuestra Madre Natura lo sabe ya por Naturaleza.
Por último tenemos el quinto aspecto: una Maga
Elemental como Señora que nos da los impulsos instintivos, como Reina de los
Elementos, como Maga Elemental repito. Es maravilloso.
Así pues si el Buda Gautama es el conductor de la Vaca
Sagrada, algún día nosotros también cada uno de nos, tiene que convertirse en
conductor de los cinco aspectos maravillosos de la Vaca de las cinco patas, de
la Vaca Sagrada.
Por cierto que la Blavatsky vio por allá en el
Indostán una de esas maravillas de la Naturaleza: Una Vaca blanca con cinco
patas, la quinta la llevaba en la jiba y con ella espantaba las moscas, la
conducía un joven de la secta Sadhú y se alimentaba con esa leche; De cuando
en cuando aparece, y ha aparecido en la América también este caso curioso viva
representación de las cinco fuerzas de la Divina Madre Kundalini, de los cinco
aspectos de Kundalini Shakti.
Así van viendo Uds. los distintos aspectos de nuestro
Ser. Él es el Dios León también el León de la Ley; Él es policía del Karma que
en nuestro interior cargamos, que surge de aquellas regiones donde hayamos
cometido algún error: el KAOM.
Tenemos nuestro Anubis particular, propio, que nos
aplica también la Ley; y tenemos el Mitratón relacionado con el hombro derecho
y a un Sandalphón relacionado con el hombro izquierdo y tenemos al Señor del
Tiempo, que puede traernos la memoria de nuestras antiguas existencias,
nuestros recuerdos. Todo eso tenemos en nuestro interior.
Y tenemos una Minerva, no sólo allá en el Macrocosmos,
sino una parte de nuestro Ser, que tiene Sabiduría, que puede realizar dentro
de nosotros operaciones extraordinarias.
Así pues mis queridos hermanos, nuestro Ser tiene
muchas partes autónomas y auto-conscientes, independientes. La parte superior
de nuestro Ser es el Viejo de los Siglos.
No podríamos perfeccionar en nuestro interior las
distintas partes del Ser, si no elimináramos de nosotros mismos los elementos
inhumanos que siempre cargamos, todos esos agregados psíquicos viva
personificación de nuestros errores.
Así mis queridos hermanos que tal como es arriba es
abajo. Si en la parte más elevada de nuestro Ser hay una multiplicidad también
en la parte inferior está la multiplicidad del ego por oposición. No podríamos
repito, purificar o perfeccionar el Rayo aquel oculto, (ya que las partes
elevadas de nuestro Ser están ocultas), perfeccionar la parte más elevada del
Ser, sin haber destruido hasta el último de los agregados psíquicos.
Quien logre desarrollar la parte más elevada del Ser,
quien logre purificarla, recibe el grado de “ISMECH”; es claro se conocen estos
CUERNOS: El Lucifer interior de cada uno de nos que es una reflexión del Logos
dentro de nosotros mismos y tiene cuernos; por el número de cuernos sabemos si
está en el grado de desarrollo espiritual y perfección de la razón objetiva que
hemos alcanzado. Quienes poseen los seis tridentes en los cuernos han
realizado la GRAN OBRA, han logrado establecerse en el Anc-Lad; pero quienes
poseen los NUEVE tridentes en los Cuernos se integran en el Padre Cósmico
Común.
¡Ahora bien, por oposición, tenemos también una
multiplicidad en el ego por oposición! ¡Debemos desintegrarlos!
Hay dos tipos de INTEGRACIÓN podemos integrar al Ser y
esa es la Integración Cósmica, la CRISTALIZACIÓN CÓSMICA. Y hay otra
integración mis queridos hermanos. LA INTEGRACIÓN NEGATIVA; quienes integran AL
EGO se convierten en demonios terriblemente perversos; los hay: Los Magos
Negros que han cristalizado... Los Magos Negros que rinden culto a todas las
partes del EGO, que le han reunido en si mismos, que se han integrado
totalmente. Esa es una integración negativa, la integración del ego.
Hay escuelas que rinden culto al ego y que no quieren
desintegrar el ego, que lo veneran como ángeles... que consideran a los
distintos agregados psíquicos como valores positivos, maravillosos y que los
cuidan. Esos equivocados integran el ego y se convierten en ¡tenebrosos!
¡Sumamente fuertes! ¡Magos de las tinieblas!. Los hay en el Sol Negro, que es
por oposición la antítesis del Sol que nos ilumina; los hay entre las entrañas
del sub-mundo; los hay en LILIT, la Luna Negra... Son cristalizaciones
equivocadas integraciones negativas.
Nosotros debemos hacemos concientes de todo eso.
Así pues entre la lucha contra las emociones negativas
surge EL SER. ¡Comienza poco a poco el proceso de INTEGRACIÓN DEL SER, pero por
oposición se intensifica la DESINTEGRACIÓN DEL EGO, hasta su aniquilación
total!
En el camino de la investigación, no debemos olvidar
que se hace necesario estudiar al Ser, no solamente, repito, en el mundo de las
doce Leyes, sino en el de las veinticuatro, de las cuarenta y ocho y las
Noventa y Seis Leyes; éste último está poblado por los distintos agregados
psíquicos que llevamos en nuestro interior, eso es OBVIO.
Una vez que nosotros hemos comprendido esto
comprendemos también la necesidad de COMPRENDER, a otros. Para poder comprender
a otros en una forma real y verdadera, lo que se necesita es ponemos de
acuerdo. No podríamos comprender a otros si no nos hemos comprendido así
mismos.
Alguien dice por ahí: “bueno, yo comprendo a fulano
pero no estoy de acuerdo con él”, lo cual es ¡absurdo! si se le comprendiera se
estaría de acuerdo con él. Precisamente por lo que no se le comprende no se
está de acuerdo con él. Eso es obvio. ¿Cómo se puede comprender a alguien y no
estar de acuerdo con ese alguien?
Esta cuestión es estrictamente matemática: si sumamos
veinte más veinte, ¿qué cantidad nos da? Cuarenta. ¿verdad? Bien. Si dividimos
a cuarenta entre dos, ¿qué queda? Veinte, eso es obvio; si lo partimos, ¿qué
queda?, Pues veinte. Bien, ¿entonces veinte vendría a ser, qué? ¿Qué vendría a
ser? Vendría a ser lo que podríamos decir la MEDIA MATEMÁTICA EXACTA ¿Por qué?,
Porque sencillamente esa cantidad veinte es la Media Matemática exacta entre
dos cantidades: veinte y cuarenta.
Luego esa cantidad matemática media entre dos
cantidades, obviamente nos viene a dar el equilibrio entre EL SER Y EL SABER.
Eso es claro. Debe haber un perfecto equilibrio entre el Ser y el Saber. Si no
hay un equilibrio perfecto entre el Ser y el Saber pues sencillamente no hay
comprensión.
Así pues si se comprende a alguien, pues se le debe
COMPRENDER y si no, no se le comprende y eso es todo.
Podría ser que ese alguien que asumimos haber
comprendido tiene ideas diferentes a las nuestras y que digamos: si lo hemos
comprendido pero no estoy de acuerdo con él. En este caso pues ¡no lo hemos
comprendido! Sino, estaríamos de acuerdo con él. Lo que estoy diciendo es de
difícil comprensión pero es Real, ese fulano es protestante y nosotros
expresamos: que él es protestante y su punto de ver la realidad hemos
comprendido pero no estoy de acuerdo con su Iglesia Protestante, con sus ideas
protestantes. Sencillamente no lo hemos comprendido.
Pero si realmente nosotros lo hemos comprendido,
sabemos que está refiriendo determinadas palabras bíblicas y que las está
repitiendo en forma dogmática. Si las está repitiendo en forma dogmática,
entonces ¿qué sucede? Pues COMPRENDEMOS que las está repitiendo en forma
dogmática... si entendemos que este es un hombre número tres, un hombre
meramente intelectual, entonces decimos: “este hombre está repitiendo lo que
ha estudiado de la Biblia, lo que otros le han enseñado, es un hombre de tercer
nivel, meramente intelectual, todavía no ha evolucionado, lo he comprendido.
No le discuto, lo he entendido. Él es número tres, yo soy hombre número cuatro
o número cinco, etc., por lo tanto él está en su verdad, lo he comprendido y
soy su amigo”. Eso se llama comprender realmente y estar de acuerdo.
Para comprender a alguien hay que estar de acuerdo con
ese alguien. Si ese alguien habla por ejemplo en inglés y nosotros español,
¿cómo podríamos comprendernos?. Tenemos que estar de acuerdo en algo: en el
lenguaje o en los símbolos, para podernos entender. De lo contrario, ¿cómo nos
entenderíamos? No habría entendimiento alguno.
Así pues necesitamos entendernos.
Considerando estas cosas mis queridos hermanos, la
comprensión realmente resulta algo que hay que investigarlo. Aquí en nuestros
estudios aprendemos a conocerlo; comprendiendo la enseñanza avanzamos en
sentido de comprensión y es indispensable comprender. Nosotros necesitamos
COMPRENDER LA GNOSIS, pero hay que equilibrar el Ser y el Saber.
Si el saber es mayor que el Ser no hay equilibrio, si
el Ser es mayor que el Saber tampoco hay equilibrio. El Ser y el Saber
necesitan equilibrarse, sólo así surge la Comprensión. ¡Es vital comprender!
Y a medida que avanzamos auto-explorando dijéramos,
todas estas partes de nuestro Ser, la comprensión va surgiendo cada vez más, y
más en nosotros; Eso es obvio. Esa comprensión nos lleva muy lejos, en nuestros
estudios.
En todo caso, luchando por la Integración del Ser;
queremos la desintegración del ego; por lo tanto urge trabajar profundamente
sobre nosotros mismos para poder desintegrar al ego. Hay necesidad de
comprender cada agregado psíquico que vamos a desintegrar.
Por ejemplo la venganza: No confundir la justicia con
la venganza; justicia es una cosa y venganza es otra, Hay muchos que dicen:
“la venganza es dulce” y eso es un absurdo. Es un absurdo tomar la justicia por
su propia mano; eso es venganza. La sagrada Ley se encarga de cobrar las
cuentas a cada cual, nosotros no tenemos porqué ocupar el puesto de la Gran
Ley. Si descubrimos que somos vengativos, necesitamos COMPRENDER el proceso de
la venganza.
Para comprender el proceso de la venganza por ejemplo,
se hace necesario la MEDITACIÓN, la reflexión. Se confunde muy fácilmente el
proceso de la venganza con el proceso de la justicia y tenemos siempre la
marcada tendencia a tomar la justicia en nuestras propias manos. Eso es
venganza. Somos vengativos si alguien nos hiere con la palabra, reaccionamos
violentamente; eso es venganza.
No somos capaces de permanecer callados ante un
insultador, ante alguien que nos está ofendiendo, siempre tenemos esa
marcadísima tendencia a reaccionar por cualquier palabrita que nos digan;
siempre nos sentimos aludidos y aunque estamos en el Camino, una y otra vez
respondemos y reaccionamos. Observen ustedes a todos los hermanitos del
Movimiento Gnóstico en general: ¿hay alguno que acaso no reaccione en una o en
otra forma, ya sea verbalizando sus reacciones o guardándolas en secreto?
¡Todos tienen esa marcada tendencia a responder ante la palabra que ofende,
ante la sonrisa que hiere, ante los ojos que apuñalean! ¡Todos tienen la
marcadísima tendencia a reaccionar!. Hay quienes ocupan por ejemplo el Ara.
Esto, que es lo más sagrado del altar para dirigirse a los hermanos: los hieren
y los hieren vengándose de éste, vengándose de este otro, etc. No se ha dado
eso aquí en nuestra sede Patriarcal afortunadamente, pero sí en otras latitudes
de América. Hay Sacerdotes que se ponen su vestidura sagrada, ocupan dijéramos
la tribuna de la elocuencia para dirigirse al público con segundas intenciones,
dirigiéndose a fulana, a zutano, vengándose de perencejo.
Hay esas gentes, gentes así, siempre reaccionarias,
reaccionando. Así que hay siempre una marcada tendencia a confundir la
justicia con la venganza.
Cuando uno comprende pues el proceso de la venganza,
puede darse el lujo de desintegrar al agregado psíquico de la misma, pero sólo
COMPRENDIENDO; si no, ¿cómo podría desintegrarlo?
¿Y qué diremos por ejemplo de los celos?, Hay muchas
clases de celos. No solamente pasionales, amorosos, no. Hay celos políticos,
celos religiosos, hay celos por amistades, etc., son múltiples los celos. ¿Y
qué es eso que se llama celos? es el temor de perder lo que más se ama; resulta
pues del Yo del apego.
Un hombre teme perder a su mujer y la cela
horriblemente. Una novia teme perder a su novio y lo cela espantosamente y
allí resultan conflictos horribles: muertes, venganzas y cincuenta mil cosas
por el estilo.
¿Cómo podríamos eliminar ese Yo de los celos si uno no
sabe que es el fruto del terror? ¿Del temor de perder lo que más se quiere?
¿Cómo podría uno desintegrar ese Yo de los celos si no
sabe que es el resultado del apego? ¿Si cree, equivocadamente, que es el
pretexto del amor? ¿Cómo podría el amor tener celos? ¿Si el Amor es perfecto es
divino?
Los celos no pueden venir del Amor porque el Amor todo
lo entrega, nada quiere para sí... todo para el Ser que ama; no desea sino la
felicidad del Ser que adora; sabe sacrificarse a sí mismo por el bien de quien
ama. Entonces los celos no vienen del Amor. Vienen del EGO.
Pero si uno ignora eso, si uno se está justificando,
¿cómo podría eliminarlo? ¿De qué manera? Imposible.
Así que es necesario primero que todo descubrir el
defecto que debemos desintegrar; Luego COMPRENDERLO a través de la reflexión
evidente del Ser, a través de la MEDITACIÓN DE FONDO, y una vez comprendido se
esta preparado para la eliminación.
Así que, mis queridos hermanos, es necesario que
ustedes reflexionen en todo esto. Mientras uno no ha desintegrado el ego esta
expuesto a muy graves errores: A prejuzgar, a odiar, a sentir venganza, a
vengarse, etc.
Comprender a otros es indispensable, pero ¿cómo
podríamos comprenderlos si no nos comprendemos a sí mismos?
Hay siete niveles de hombres que uno debe conocer:
—Primero es el nivel meramente instintivo.
—El segundo es el nivel exclusivamente emocional.
—El tercero el intelectual.
—Más allá de esos tres niveles existe el cuarto nivel:
el del hombre equilibrado, el del hombre que ya equilibró los centros de su
máquina orgánica.
—Luego viene el quinto nivel: el de aquellos que han
fabricado el cuerpo astral, que pueden vivir en el mundo astral
conscientemente.
—El sexto nivel el de aquellos que pueden vivir en el
mundo de la mente consciente, porque ya se fabricaron el cuerpo Mental.
—El séptimo el de aquellos que están establecidos en
el mundo Causal, con cuerpo Causal, como hombres Causales.
Obviamente los hombres número uno, dos y tres son los
que más daño causan, no se comprenden unos a otros. Los hombres número uno, dos
y tres viven dentro del circulo de la Torre de Babel y existe la confusión de
“lenguas”; allí nadie entiende a nadie. Ellos son los que han provocado la
Primera y Segunda Guerra Mundial, ellos son los que tienen al mundo en
tribulaciones.
Ni los hombres número cuatro, cinco, seis, o siete,
harían lo que hacen los hombres número uno, dos y tres. Los hombres número
cuatro, cinco, seis y siete, no provocan guerras, no tienen algún lujo. Son los
hombres uno, dos y tres los que han traído tanta amargura sobre la faz de la
Tierra.
Pero entre los hombres uno, dos y tres hay distintos
grados de comprensión, eso es obvio, Entre los hombres número uno, dos y tres
hay muchas clases de comprensión.
Así pues vean ustedes lo que significa la
comprensión. Nosotros debemos COMPRENDER TODO, hacernos conscientes de sí
mismos, auto-explorarnos profundamente para auto-conocernos.
Ya les decía Yo en pasadas reuniones que había dos
aspectos capitales, dos factores decisivos en nuestros estudios: el uno, la
recordación de sí mismo y el otro la relajación del cuerpo: recordarse de sí
mismos, de su propio Ser interior profundo y relajarse en profunda meditación.
Así viene a nosotros lo nuevo, así poco a poco nos vamos auto-explorando y eso
es FUNDAMENTAL.
Ahora, al concluir esta plática, esta Tesis, doy
oportunidad a los hermanos aquí presentes para que pregunten lo que no hayan
entendido. Tienen la palabra los hermanos.
Pregunta. — Venerable Maestro, haciendo referencia a
su plática pasada del relajamiento y del
recuerdo de sí, ¿qué nos queda al recuerdo de sí: el equilibrio de los tres
cilindros de la máquina orgánica con el recuerdo de sí o es un recuerdo de sí
que excluye los cilindros de la máquina orgánica?
Respuesta. — La recordación del propio Ser interior
profundo; se produce o se coopera
o se ayuda al surgimiento del Ser Individual en uno.
Obviamente cuando el Ser surge en uno, equilibra
entonces los cinco centros de la máquina orgánica: el intelecto, centro
emocional, centro motor, centro instintivo y centro sexual; queda, viene el
equilibrio de los cinco centros de la máquina.
Pregunta. — Entonces el recuerdo de sí ¿no puede
surgir espontáneamente sino a través de un trabajo sobre la personalidad?
Respuestas— Es obvio que esa recordación de sí mismo
implica un trabajo. La
personalidad se relaja para quedar en estado pasivo. Entonces los mensajes que
vienen del Ser a través de los centros superiores
llegan a la mente; eso trae pues orden
y armonía.
Preguntas— Maestro, dice Usted que por el Ser se logra el equilibrio de los centros, pero ¿entre eso viene el juego de la personalidad
y los conflictos de la mente
para lograr la no-intervención
de ella y la actuación verdadera del Ser para que llegue el equilibrio a nosotros?
Respuesta.— Pues cuando se habla de relajación hay que entenderlo íntegramente; porque si
vamos a relajar exclusivamente los músculos que siempre están tensos, no
hemos comprendido íntegramente
el proceso de la relajación. Se trata de relajar no solamente los músculos y los nervios del cuerpo sino TAMBIÉN LA
MENTE. Cuando la mente está
quieta, cuando la mente está en silencio, cuando ya no proyecta, cuando está en estado receptivo, integral, entonces adviene LO
NUEVO.
Pero mientras exista una mente proyectista y un cuerpo en tensión, no adviene
jamás lo Nuevo. De manera que para que la mente pueda no estar en conflicto, durante unos instantes siquiera, debe haber relajación física y mental. Entonces estos conflictos
desaparecen por un instante; por un instante surge el Ser en nosotros, a un momento de vacío
que el Ser aprovecha para
llenarlo y entonces adviene LO NUEVO.
Así poco a poco el Ser, lentamente, va produciendo la unión de todos los centros
de la máquina orgánica; van despareciendo los conflictos entre los tres
cerebros: intelectual, emocional y motor. Así por segundos, por minutos, podremos recibir mensajes de los
mundos superiores.
Pero se necesita constancia en el trabajo. Se precisa asiduidad.
Pregunta.— Maestro, cuando hablaba de las partes autónomas y
auto-conscientes del Ser, Usted citó algunos ejemplos; hablaba de los
Apóstoles que carga cada uno de nos, ¿cuál parte autónoma y auto-consciente
del Ser está relacionada con la aniquilación
Budhista?
Respuesta.— Judas Iscariote. No pensemos solamente en
el Judas aquel de hace 1977
años. Pensemos en el Judas interior, en ese Apóstol interior, que es una de las Doce Potencias que en nuestro
interior cargamos, una de las Doce
partes del Ser. Él está vivamente
interesado en la aniquilación Budhista, por eso es extraordinario.
No niego la existencia tampoco de
aquel Apóstol de hace 1977 años que representara realmente a nuestro Judas íntimo. Él es una
realidad; Él existe; Él es uno de los GRANDES; Él es el más exaltado Maestro,
el más exaltado Adepto que anduvo con Jesús de Nazaret; pero dentro de
nosotros hay un Judas interior,
fuera de aquel Judas realmente, fuera de los tres traidores del Hiram Abiff.
En nuestro Ser hay alguien que personifica al Iscariote que realmente esta
interesado en la destrucción del ego.
Pregunta. — Maestro. ¿Cómo
hemos de entender el trabajo de Tomás en nosotros?.
Respuesta. — Bien sabemos nosotros que Tomás indica un
poco de escepticismo, de duda y de todo eso. Pero llevado a fondo, aquel
Tomás intimo que en nuestro interior cargamos, obviamente se relaciona con el discernimiento. Es necesario
aprender a discernir. Es urgente usar el bisturí de la auto-crítica para abrir
los valores, a ver que es lo que tienen de verdad. Así es como hay que entender
al Tomás interior, al Tomás íntimo.
Cada uno de nosotros lleva
pues a las Doce Potestades en su propio Ser. Y todas esas partes autónomas y
auto-conscientes del Ser, en la Pistis Sophia son llamadas
“LOS REGIDORES” de los Aeones y del
Destino y de la Esfera. Ellos se
mueven pues; ellos hacen su Obra, la Gran Obra, entre la escuadra, los
triángulos y los octágonos... y todo esto hay que saberlo entender.
Respuesta.—
Incuestionablemente hay uno que es
encargado de Alquimia y se llama en Alquimia el Antimonio, pero éste no es una
de las Doce Potestades.
Pregunta.— ¿Y en cuánto a una parte de nuestro Ser?
Respuesta.— Lo que sí hay es un especialista en
Alquimia al cual, estoy seguro, le obedece el Antimonio, que es precisamente
Santiago el Mayor, el Bendito Patrón
de la Gran Obra. A Él le obedece el Antimonio, en sentido que es el
encargado trascendental de la Alquimia, de la Gran Obra.
Pregunta.— Maestro. ¿En qué sentido debernos entender
a Pedro cuando negó al Cristo tres
Veces?
Respuesta.— Hay tres purificaciones que hacer por el
Hierro y por el Fuego. Quien no hace las tres purificaciones no consigue la
Cristificación. Pedro con la cabeza hacia abajo, crucificado con la cabeza
para abajo nos indica que hay que bajar a la Novena Esfera, a trabajar con el Fuego y el Agua, origen de mundos, bestias
y Dioses. Toda auténtica Iniciación
blanca comienza por ahí. Pedro eso nos está diciendo con su crucifixión.
Ahora bien, hay tres
purificaciones que son las tres negaciones de Pedro:
—Primera
purificación. — Primera Montaña, la de la Iniciación.
—Segunda
purificación. — La Segunda Montaña, la de la Resurrección.
—Tercera
purificación. — Cuando brilla la estrella de las ocho puntas y el libro de Job sobre la cumbre de la Segunda Montaña.
No se podría llegar a la
Resurrección del Cristo Intimo en nosotros, sin haber pasado previamente por
las tres purificaciones a base de Hierro y Fuego.
Tres veces canta el Gallo,
que es el mercurio de la filosofía secreta, porque eso representa el Gallo, el
GAIO o IAO. “Y antes de que cante el Gallo por tercera vez me habrás negado
tres veces” porque tres veces tiene que bajar el Iniciado a los Mundos
Infiernos, a trabajar con el Fuego y el Agua. Son TRES purificaciones a base
de Hierro y Fuego; por eso los TRES clavos de la Cruz; ¡por eso el INRI
sobre la Cruz!
¡IGNIS NATURA RENOVATUR INTEGRA!
El Fuego renueva incesantemente la Naturaleza.
De manera que el Pedro
Intimo, particular, de cada uno de nos, realiza ese trabajo de “negar el Cristo tres veces”.
No es que lo niegue negando, sino que sencillamente tiene que bajar a trabajar
en la “Forja de los Cíclopes”, en la
Novena Esfera, antes de lograr la Resurrección. Tiene que ir entre los demonios
en TRES épocas, antes de resucitar de entre los muertos, antes de poder
resucitar. Porque la resurrección se hace primero, AQUÍ Y AHORA.
Pregunta. — Maestro, ¿el
demonio de los celos pasionales es un producto de la lujuria?
Respuesta. — Pues sí... los celos no existirían si no hubiese lujuria.
Pregunta. — Maestro, ¿cómo
debemos entender a Juan?
Respuesta. — ¡Juan es el VERBO!, ¡LA PALABRA! El obviamente parlará en nosotros con el
verbo de la vida. Es la Palabra.
Es el Verbo. Así lo debemos entender.
Pregunta. — Venerable Maestro, como estoy más interesado en la muerte del ego, que todo, Usted nos dice en su plática que el Ser está condicionado
por el mundo Solar y de todos los mundos, hasta del mundo de noventa y seis
leyes. Los Mayas hablan en su mitología del infra-mundo o del sub-mundo y nos
citan algunas partes precisamente del Ser. Nosotros debido a cierta experiencia con relación al Guardián del Umbral, cual hermano terrible que toma diferentes facetas
en esa región del sub-mundo... ¿se puede considerar a esos tres Guardianes directamente como partes del Ser? ¿Se puede
hablar de sus partes en el
sub-mundo?