LA COSECHA DEL SOL
- Las Máquinas Humanas. La Cruda
Realidad de la Existencia. La Creación de Hombres Solares. La Preparación del
Mercurio. Los Colores de la Alquimia. Los Cuerpos Solares. El Hombre Causal.
El Hombre Solar.—
Estamos aquí para estudiar: ustedes para escucharme, y
yo para hablar.
Ciertamente, saber escuchar es algo muy difícil; más
fácil es saber hablar. Cuando se escucha, por lo común interviene un traductor
dentro de nosotros que es el Yo, el Ego, el Mí mismo, el Sí mismo, y todo lo
traduce de acuerdo con sus propios conceptos, ideas, opiniones, etc, etc., etc.
Así que, saber escuchar no es tan fácil. Ante todo se
hace necesario comprender que hay algo en nosotros que está más allá de lo
meramente físico.
Tenemos un cuerpo de carne y hueso, eso es obvio, y
cualquiera acepte esa realidad, pero muy pocos comprenden que tenemos una
sicología susceptible de modificación. Hay necesidad de comprenderlo si es que
en realidad de verdad deseamos transformarnos.
Quienes aceptan que tienen una sicología, de hecho
comienzan a auto-observarse. Cuando alguien se auto-observa, es señal de que
intenta transformarse. Nosotros necesitamos transformarnos.
La vida así como está, en realidad de verdad, no es
muy atractiva: nacer, crecer, decrecer y morir; se vuelve demasiado
aburridora. Trabajar terriblemente para existir y existir en una forma miserable,
no tiene caso. No solamente existen en forma miserable las gentes que tienen
dinero, sino también las gentes que no lo tienen.
Hay dos maneras de revolcarse entre el lodo: algunos
se revuelcan entre el lodo de la miseria, y otros se revuelcan entre el lodo de
las riquezas; todo es desolador.
Así que, vivir por vivir, existir así porque sí, sin
saber por qué, ni para qué, no tiene la menor importancia.
¿Qué es lo que somos? ¿Con qué objeto existimos? ¿Para
qué vivimos? ¡Tantos afanes! ¿Y al fin qué?
Cada uno de nosotros es simplemente una máquina
encargada de transformar energías.
Sucede que las energías de los Siete Planetas, energías
planetarias del Sistema Solar, no pueden pasar así porque sí al interior de la
Tierra, debido al hecho mismo de que nuestro planeta es diferente: es un mundo
gobernado por cuarenta y ocho leyes, un mundo completamente distinto a los
otros mundos del Sistema Solar.
Miradas las cosas desde este punto, es claro que
necesita este Sistema Solar en general, de canales para que la energía Cósmica
o Universal, pueda pasar únicamente. Se necesita que se transforme mediante
los mismos canales. Sólo una energía transformada y adaptada fuera del
organismo del Planeta Tierra, podría ser útil al mismo.
Téngase en cuenta que la Tierra es un organismo vivo,
que necesita existir, que tiene necesidad de las energías Cósmicas de la
existencia, de las energías Cósmicas para vivir. Así como nosotros tenemos
necesidad de tener energías para existir, así la Tierra necesita energías para
vivir; es un organismo. Pero las energías que recibe la Tierra para que pueda
existir, vienen de otros planetas del Sistema Solar, repito, pero como nuestra
Tierra es tan distinta a los otros planetas, se necesita que esa energía se
transforme para que pueda alimentar al planeta Tierra. Y no podría
transformarse si no existiesen canales por donde la energía pasase.
Afortunadamente esos canales existen, están
constituidos por la vida orgánica que como fina película, el Logos ha
establecido en la costra terrestre: es pues, la delgada película de la vida
orgánica vegetal, animal, humana; es necesaria para que las energías puedan
transformarse y pasar al interior de la Tierra. Sólo así podría existir la
Tierra, de lo contrario, no podría existir como organismo vivo.
Nosotros los seres humanos somos simplemente máquinas
por donde la energía cósmica debe pasar. Cada uno de nosotros recibe ciertas
cargas de electricidad y magnetismo que luego transforma inconscientemente y
retransmite automáticamente al interior mismo de la Tierra; para eso existimos.
¡Tantas amarguras para que la Tierra exista, para que
esta mole planetaria gire alrededor del Sol, y nosotros que nos creemos tan
grandes, y realmente no somos más que simples maquinitas transformadoras de
energías! Y el motivo de nuestra existencia es ése. Para que esta mole
planetaria exista, debemos continuar nosotros; trabajar para comer y poder
vivir, existir para la economía de la naturaleza.
A ella no le importa qué ideas tengamos, qué
creencias; a ella lo único que le interesa es recibir el alimento
correspondiente, el alimento energético que debe pasar por nuestros cuerpos;
eso es todo.
Nosotros vivimos riñendo en las casas, en las calles,
o en los campos de batalla; sufriendo bajo el tacón de un tirano en la
fábrica, posiblemente el de la oficina; pagando nuestros consabidos impuestos
para poder figurar como ciudadanos; Pagando una renta para que no nos pongan
de patitas en la calle, etc., y todo para que esta mole pueda existir, para que
este planeta pueda formar parte del concierto de los mundos, para que pueda
palpitar y tener existencia.
¡Tantas madres que sufren! ¡Cuántas más adolecen de
falta de alimento, algunas ni siquiera tienen la leche para sus criaturas!
¡Cuántos ancianos con sus consabidas experiencias! ¡Cuántos niños que empiezan
a recibir regaños! En fin, todo para que una mole planetaria exista.
Es un poco duro esto, un poco cruel, - diría yo -,
despiadado; y eso somos, nada más que eso. Si siquiera fuéramos seres humanos,
algo sería; pero ni eso. Los pobres animales intelectuales cargando la pena de
vivir, eso es lo que somos. Parecería muy pesimista por aquello de que
contrasta.
Recordemos las famosas pachangas, y reímos ante la
copa, etc., y nos parece que la vida tiene momentos felices y es que no sabemos
nosotros entender lo que es felicidad: confundimos a los instantes de placer
con la auténtica y legítima felicidad. Obviamente marchamos por caminos
equivocados, y ¿qué queda después del hastío, del placer? Únicamente el
desengaño, la decepción.
¡Cuántas veces se casa un hombre que cree que adora a
una mujer! ¡Una mujer que cree que ama a su hombre! ¡Se casan! Más en realidad
de verdad estaban auto-fascinados, no se amaban; Creían que se amaban, mas no
se amaban; Ellos pensaban que se amaban. Lo que sucede es que se confunde el
Amor con la pasión. Satisfecha la pasión meramente animal, lo único que queda
en la pareja que tanto se adoraba es el asco, el hastío, la decepción, y eso es
todo. De allí en adelante, la cosa es rutinaria; solamente se habla de Cuenta
de Banco, de la renta, de la ropa que está sucia y hay que lavarla, que
necesitamos un carro para salir al trabajo de cuando en cuando, salir por allí
a dar un paseo para buscar un escape al aburrimiento o a una pachanga que
termina en una tremenda borrachera con gran decepción. Y así va pasando la
vida hasta que llegamos a viejos, y ya viejos nos sentimos veteranos, nos gusta
que nos llamen los bisnietos, que nos digan abuelos, para narrarles nuestras
tristes historias de las cuales nos sentimos orgullosos, historias corrientes
de la vida: “En mis tiempos el presidente fulano de tal hizo tal y cual obra”;
para contarles alguna cruenta lucha fratricida en la que tomamos parte,
obviamente para documentarla con nuestras heridas de guerra, de las que bien
podemos sentimos orgullosos; que murió nuestro humano tal; que nuestro primo
perdió su fortuna o de que los tiempos aquellos eran mejores, etc. Al fin,
llegó la muerte un día infeliz.
¿Para eso trabajamos tanto?
Afortunadamente en el LOGOS hay algo más, el Sol es
compasivo. Si bien es cierto que nos tiene convertidos en unas maquinitas ahí
sirviendo a la naturaleza que creó, no es menos cierto que tiene un interés
creado también.
El no va a crear una naturaleza, no va a crear una
vida orgánica en la costra de un mundo encargada de dar vueltas alrededor del
Sol así porque sí. Ningún caso tendría crear un planeta para que girara
alrededor de un centro de gravitación nada más porque sí, como por vacilar,
sin un propósito definido. No tendría caso haber creado este planeta para nada;
tiene que haberlo creado para algo. Crear para nada sería, dijéramos, la
tontería de las tonterías. Yo creo que ni ustedes lo harían. Ustedes no se
pondrían a hacer un aparato ahí, y hasta sufrir por el tal aparato; ponerlo en
la existencia para nada, para luego destruirlo. Yo creo que tiene un objetivo
esta creación. Él cobra un precio, sí y nos exige de verdad por haber creado la
delgada película de la existencia orgánica sobre la faz del mundo. Él quiere
sacar algo de allí, tiene un interés, y tiene razón además. Él quiere sacar una
Cosecha de Hombres Solares; la idea no está mala, pero sí difícil.
Se trata de un ensayo muy espantoso por cierto, y
bastante trabajoso en el tubo de ensayo de la naturaleza. Eso es lo que él
quiere, crear Hombres Solares.
Me viene a la memoria en este momento Diógenes con su
Linterna. Él anduvo un día por las calles de Atenas con una lámpara encendida
buscando un Hombre, y no lo halló. Y llegaba a la casa de los Sabios con la
linterna, se paseaba por las habitaciones con su lámpara buscando en los
rincones, en los patios, en los corredores.
— ¿Qué buscas Diógenes? Le decían.
— ¡Un Hombre!
— Pero si las calles están llenas de hombres, las
plazas públicas están llenas de hombres.
— ¡Esos no son hombres! Respondió. ¡Son bestias!
¡Comen, duermen y viven como las bestias! Y visitó las casas de los científicos
y de los artistas y por donde quiera hacía lo mismo, Es obvio que los enemigos
aumentaban a medida que visitaba casa tras casa, todos se sentían manifiestamente
ofendidos con Diógenes, y tenía razón, no lo halló.
Muchos han querido creer que sí lo halló en alguna
parte. Partidarios de Marat pensaban que si lo había encontrado en una cueva,
¡tontería! La verdad fue que no lo halló. Si Marat fue un Hombre, allá Marat.
Pero hallar a un Hombre de verdad, en todas partes es muy difícil; no lo halló.
Vivía Diógenes dentro de un tonel; ahí comía y allí
existía; ni siquiera tenía casa. Vivía dentro de un tonel, es decir, lo que
diríamos nosotros, un recipiente, un barril.
Lo interesante de Diógenes, fue que al tiempo de
morir, le visitara entonces, nada menos que Alejandro Magno, aquél que logró
colocar a toda Europa, a toda Asia bajo su cetro. Se dio el lujo de correrlo
un hombrecillo como Diógenes viviendo dentro de un tonel, se da el lujo de
“correr” a Alejandro Magno. Dice en su agonía: “Alejandro, retírate y déjame a
solas con mi Sol”. Es decir, con su Dios interno, y a Alejandro no le quedó más
remedio que irse, es decir, lo puso de patitas en la calle. Un humilde Hombre
como Diógenes poniendo de patitas en la calle a Alejandro Magno, es un lujo que
todos no se pueden dar, ¿verdad?
Bien, continuando hacia adelante, llegamos a la
conclusión de que Hombres auténticos en el sentido de la palabra es muy
difícil de encontrar, muy trabajoso.
Afortunadamente el Sol ha depositado en las glándulas
sexuales los gérmenes para el Hombre. Podrían desarrollarse tales gérmenes si
nosotros cooperamos con el Sol, entonces dejaríamos de ser simples máquinas
parlantes como actualmente somos, nos convertiríamos de verdad en Hombres, en
Reyes de la Creación. Pero decir que esta humanidad está compuesta por Hombres
es exagerar la nota, porque yo entiendo que el Hombre es el amo y Señor, el
Rey; así lo dice la Biblia, el Rey de la Creación, creado para gobernar a todas
las especies animales, vegetales; para gobernar el mar, el aire, el fuego, y si
no es Rey, no es Hombre.
¿Cuál de ustedes puede gobernar a los elementos? ¿Cuál
de ustedes es capaz de desatar las tempestades? ¿Cuál de ustedes es capaz de
extinguir un incendio? ¿Cuál de ustedes es capaz de poner en actividad los
volcanes de la Tierna? ¿Hacer estremecer el mundo? ¿Desatar un terremoto o
destruirlo?
Si no somos amos de la Creación, entonces no somos
Hombres. Porque está escrito en la Biblia que el Hombre es e1 Rey de la
Creación. Así, pues, somos Reyes, o no somos, Si somos víctimas de las
circunstancias, si un terremoto acaba con siete mil personas como sucedió
ahora en Europa el siete del presente mes, ¿en qué quedamos? ¡Víctimas de sus
circunstancias!.
¿Dónde están los Hombres? Si pueden aplastarnos los
elementos de la misma forma en que nosotros aplastamos un hormiguero, ¿dónde
está la característica de Hombres que decimos que somos? Realmente por mucho
que presumamos de tales, en el fondo no somos más que simples animales condenados
a la pena de vivir.
Hay gérmenes aquí en nuestras glándulas, gérmenes que
podrían transformarnos en Hombres. Esos gérmenes deben desarrollarse en
nosotros. Pueden desarrollarse si cooperamos con el Sol y sus ideas Solares.
Para eso es que Él ha creado esta raza. No solamente para que sirva de economía
a la naturaleza, uno con el propósito bien definido de sacar una Cosecha de
Hombres Solares.
En tiempos de Abraham el profeta, pudo el Sol sacar
una cosecha hermosa de Hombres Solares. Durante los primeros ocho siglos del
Cristianismo, se logro otra pequeña cosecha. En la Edad Media, unos pocos.
Actualmente se está haciendo el último esfuerzo, pero como quiera que esta
humanidad. Perversa del siglo XX se ha vuelto enemiga de las ideas Solares,
terriblemente materialista, mecanicista y lunar en un ciento por ciento, el Sol
trata ya de perdida, sacar una cosecha pequeña de Hombres Solares. Luego de
sacada la Cosecha, destruirá la Raza porque ya no le sirve para el experimento,
ya no tiene caso, ya no le sirve a su experimento.
Gente que ya no tiene ningún interés en las Ideas
Solares, que solamente piensan en las cuentas de banco, en los flamantes automóviles, en las actrices de
Hollywood; gentes que solamente quieren sus acciones
pasionarias sexuales, drogas, etc., no sirven ciertamente para el experimento
del Sol. Gente así debe ser destruida y eso es lo que va a hacer el Sol,
destruir a esta gente.
Y creará una nueva Raza en continentes nuevos que
surgirán del fondo del mar. Los continentes actuales antes de poco estarán en
el fondo del mar; los Palacios de Gobierno, las Casas Municipales, las ricas
mansiones servirán de guarida a los peces y focas, es la realidad. Tierras
nuevas habrá de surgir del océano, donde
incuestionablemente habrá gente nueva, una Raza distinta que pueda servir para
el Experimento Solar, esa es la realidad de los hechos. Y hablo en tiempos
angustiosos, en tiempos en que las gentes ya no creen en el fin del mundo, en
tiempos en que las gentes sólo dicen: “¡Comamos y bebamos porque mañana
moriremos!” Tiempos en que las gentes solamente se preocupan por las cuentas
del banco, por el qué dirán, por el dice que se dice, por la última moda, por
la droga o por la lujuria. Hablo, pues, esto, con un solo propósito: el de
invitarles a la reflexión.
Es posible Desarrollar los Gérmenes Solares, sí. Allí
están para que el Hombre nazca en nosotros, en la misma forma en que la
mariposa nace dentro de la crisálida.
Mas, ante todo se necesita la Disponibilidad al
Hombre, si no existe la
Disponibilidad al hombre, no puede nacer el Hombre en nosotros. Allí están los
gérmenes, pero pueden perderse, y lo normal es que se pierdan, son gérmenes muy difíciles de desarrollarse. Necesitamos que
esos gérmenes se desenvuelvan, y sólo podrían desenvolverse tales gérmenes,
sólo podrían desarrollarse tales gérmenes si cooperamos con el Sol. En el Sexo
está el Secretum Secretorum de la Auto-Realización Intima del Ser.
Ya uno solamente se dedicará a estudiar eso que se
llama Amor. Obviamente el Amor fluye del fondo mismo de la Conciencia, es un
funcionalismo del Ser, es una Energía Cósmica Trascendental.
Para que haya
Amor, se necesita que haya afinidad de pensamiento, afinidad de sentimiento,
preocupaciones mentales idénticas.
El Beso es la comunión mística de dos almas ávidas de
expresar en forma sencilla lo que interiormente viven. El acto sexual en sí
mismo es la consubstancialización del Amor en el realismo psico-fisiológico de
nuestra naturaleza. Si vemos a un anciano enamorado, se rejuvenece, todas sus
glándulas trabajan mejor y las energías que fluyen del fondo mismo de la
Conciencia, actúan en esos pequeños micro-laboratorios que se llaman glándulas
endocrinas, entonces ellas producen mayor flujo, mayor poder, mayor cantidad
de hormonas. Dichas hormonas invaden los canales sanguíneos y viene el proceso
de reconstrucción, revitalización celular. Vale la pena reflexionar en eso que
se llama Amor, en eso que se llama Sexo, porque Sexo y Amor están íntimamente
relacionados, ya que, repito, el acto sexual es la consubstancialización del
Amor en el realismo psico-fisiológico de nuestra naturaleza física. ¡Cuán
grande es el Amor, sólo las grandes Almas saben y pueden Amar!. Obviamente no
debemos confundir el Amor con la pasión, como ya lo he dicho. Gracias, pues, al
Amor, al Sexo, esas fuerzas extraordinarias que fluyen en todo lo que es, en
todo lo que ha sido, y en todo lo que será, puede reproducirse una criatura,
las flores, el fruto, sobre la faz de la Tierra; pueden multiplicarse todos
los seres. Así, pues, que mirar al sexo con asco, considerarlo tabú o pecado,
motivo de vergüenza o disimulo, es una blasfemia, equivale a escupir
francamente en el Santuario del Tercer Logos. Así que, vale la pena entender
que es necesario Trabajar con el poder maravilloso del Sexo. Así por la Fuerza
maravillosa del Tercer Logos existe toda la naturaleza y gracias a las Fuerzas
Sexuales, existimos nosotros. Se hace indispensable entender lo que es esa
Fuerza para no profanarla, es necesario saberla usar para transformarnos
radicalmente.
Muchas veces hemos dado la Clave de la Transmutación:
¡Conexión del Lingam-Yoni sin eyaculación del Ens Seminis, porque dentro del
Ens Seminis está todo el poder del Cristo, el Fohat! ¡Esa es la Clave! ¡Ese es
el Secretum Secretorum de la Transmutación! Y uso para ello cortas palabras,
porque el Sexo es Sagrado, y su Clave debe ser expuesta con rectitud, para el
que entienda, entienda y Trabaje, que eso es lo fundamental. Cuando uno
Transmuta el Esperma en Energía puede originar un cambio total.
Los Sabios Alquimistas Medievales nos hablan del
Mercurio de la Filosofía Secreta, y éste en sí mismo, no es otra cosa sino el
Alma Metálica del Esperma Sagrado. Cuando se Transmuta el Esperma, el
Exiohehari, ruando no se comete el crimen de derramar el Vaso de Hermes
Trimegisto el Tres Veces Grande Dios Ibis de Thot, obviamente se fabrica
Mercurio, el Mercurio de los Sabios, que no es otro que la Energía Creadora que
sube al cerebro.
Ese Mercurio tiene que pasar por fases definidas antes
de que pueda ser útil, y eso lo saben los alquimistas,
Saber preparar el Mercurio es indispensable.
En principio, las Aguas Mercuriales son NEGRAS como el
carbón, putrefactas, inmundas. Muchos alquimistas pierden su tiempo porque
jamás blanquean las Aguas de la Vida, y no las blanquean, sencillamente porque
no saben refinar el Sacramento de la Iglesia de Roma. Ese Sacramento hay que
entenderlo, porque si ustedes leen la palabra Roma a la inversa, diría AMOR,
¿verdad? Si ustedes las silabas las cambian, ponen la frase al revés, en lugar
de ROMA, dice AMOR.
El Sacramento de la Iglesia del Amor está siendo
profanado por muchos neófitos que trabajan toscamente en la Forja de los
Cíclopes, crudamente, brutalmente, pasionalmente, pero no refinan su Trabajo y
las Aguas permanecen Negras.
Cuando se comienza a refinar el trabajo, tales Aguas
se vuelven BLANCAS. Inefables, entonces se adquiere el derecho a usar la
túnica blanca de la Castidad.
Mucho más tarde, cuando las Aguas se vuelven
AMARILLAS, son ya útiles para que puedan ser fecundadas por el AZUFRE.
El AZUFRE es el FUEGO, el Fuego encerrado, pues, en
nuestros órganos creadores; el Fuego que al mezclarse con el Mercurio, es
decir, con la Energía Sexual, asciende victorioso por el canal medular hasta el
cerebro. El ascenso del Fuego Sagrado es extraordinario.
El primer Centro que se abre es el de la Iglesia del
Coxis, de la Iglesia de Efeso en el hueso coxígeo que nos da el poder esotérico
del elemento tierra. El segundo Centro que se abre está a la altura de la
próstata, que nos da el poder sobre las Aguas tormentosas del océano. El tercer
poder que se abre está a la altura del ombligo y el poder que se nos confiere
es sobre el elemento fuego; podemos entonces poner en actividad los volcanes de
la Tierra. El cuarto poder que se abre está a la altura del corazón y nos da el
poder para entrar y salir del cuerpo a voluntad, o para poner el cuerpo en
estado de Jinas; nos confiere el señorío del elemento aire. El quinto Centro
que si abre, está en la laringe
creadora que nos permite hablar en síntesis y escuchar las Sinfonías del Cosmos. El sexto poder está a la
altura del entrecejo, y nos confiere la Divina Clarividencia, facultad que nos
permite ver los Mundos Superiores. Y el séptimo Centro que se abre, está en la
glándula pineal, y nos confiere el poder de la Polividencia, ver todas las
regiones del espacio infinito.
El Mercurio mezclado con el Azufre abre estas ruedas.
Cuando el Mercurio se mezcla con el Azufre, es decir, con el Fuego, se vuelve
ROJO como la Púrpura.
Sinceramente, repito, muchos son los que permanecen
estancados porque no refinan el Sacramento de la Iglesia de Roma.
El excedente de todo este Azufre, de todo este
Mercurio, y más aún, de la Sal
sublimada que asciende mezclada con el Azufre y el Mercurio, cuando cristaliza
en nuestras células, en nuestro sistema nervioso Gran Simpático, toma la forma
extraordinaria y maravillosa del Cuerpo Astral.
Este Cuerpo viene a Fabricarse dentro del organismo,
en el laboratorio; un Cuerpo magnífico. Uno sabe que tiene Cuerpo Astral,
cuando puede funcionar con él, cuando puede usarlo como las manos, como los
pies. Con el Cuerpo Astral puede uno visitar los otros planetas del sistema
solar; con el Cuerpo Astral podemos nosotros ponernos en contacto con los
Treinta Aeones que funcionan en la Aurora de la Creación; con el Cuerpo Astral
podemos ponernos en contacto con todos esos Arcángeles, Tronos, que existen en
el Universo; con el Cuerpo Astral podemos viajar a todos los mundos de la
Galaxia, incluyendo a Sirio que es la Capital Central, alrededor de la cual
gira toda esta Gran Vía Láctea.
Está prohibido ir más allá del Sol Central Sirio.
Quiero que ustedes sepan que Sirio es el centro fundamental de la Galaxia.
Todas las constelaciones de la Vía Láctea, con los sistemas solares, y hasta
nuestro sistema solar en donde vivimos, giran alrededor de Sirio, en el centro
de gravitación de todos esos mundos, incluyendo al nuestro.
Por eso, al Iniciado que tiene Cuerpo Astral, sólo se
le permite ir hasta Sirio; más allá de Sirio está prohibido. Porque más allá de
Sirio hay otras galaxias con gentes diferentes que uno no entiende. Yo mismo,
con mi Vehículo Sideral Astral, con el Eidolón, como dijéramos en Alta Magia,
cuando he intentado pasar más allá de Sirio, he sido regresado. Así que, está
prohibido ir más allá del Sol Central, ya que hay otras galaxias mucho más
allá, galaxias cuyas leyes no entendemos. También hay Anti-galaxias,
Anti-materia, Anti-mundos, Anti-soles, antiestrellas, Anti-átomos. Las
galaxias, por ejemplo, de Anti-materia, son para nosotros incomprensibles, no
sería posible entenderlas. Aun sabios como Einstein, resultarían absolutamente
ignorantes en materia de física o matemáticas que se le llevara a existir a una
galaxia de Anti-materia, donde las cargas eléctricas están a la inversa. ¿Cómo
entender nosotros eso? Una Anti-estrella con cargas a la inversa, hecha de Anti-materia, no es posible que la
entendamos ni siquiera por nuestros propios científicos.
Ahora pensemos lo que significaría pasar más allá de
Sirio para manejar leyes que no podemos entender, que no hemos estudiado en
nuestra galaxia. Estaríamos prácticamente indefensos, quedaríamos convertidos
en leños llevados por el borrascoso océano; aún poseyendo un Cuerpo Astral, no
seríamos más que míseros leños; así es el infinito.
¿Cómo podríamos entendernos con gentes que tienen
cuerpos de Anti-materia, que sus cargas son a la inversa, sus conceptos
pertenecen a dimensiones que desconocemos? ¡Imposible! ¡No entenderíamos nada,
ni jota!.
Así que tener un Cuerpo Astral vale la pena; vale la
pena, para conocer esas regiones del espacio. Pero jamás podríamos pasar con
tal Cuerpo más allá de Sirio.
Una vez que nos hemos dado el lujo de crear dicho Vehículo,
se hace indispensable crear también el Cuerpo Mental, si es que queremos ser
Hombres con una Mente Individual. Mas, hoy por hoy, no tenemos una Mente
Individual; tenemos muchas mentes.
Si pensamos que cargamos en nuestro interior al ego,
al mí mismo de la sicología experimental, y que éste existe en nosotros en
forma pluralizada, indubitablemente cada uno de esos elementos tiene su mente
propia. Hay dentro de nosotros, pues, muchas mentes. Cada mente tiene sus
propias ideas, su criterio, su documentación; se justifica, tiene su lógica
para argumentar, o para defender, o para ocultar; puede perfectamente
defenderse ante un tribunal con una inteligencia sorprendente para decir: “Yo
tenía razón, mas este hombre ¿por qué me ha ofendido tantas veces?”
El yo de la lujuria también tiene su lógica. Podría
presentarse ante el mejor de los tribunales, y con texto de fisiología en
mano, auto-defenderse, hacer muchos argumentos; podría decir que la lujuria es
una función natural del hombre, que todo lo que existe debe desenvolverse
sexualmente, hasta decir que no tenía lujuria, que lo que hacía era que se
estaba desarrollando dentro de la función gnóstica; podría hacer una exposición
de fisiología, dictar una cátedra, y pintar en el pizarrón toda la fisiología de
él y de los funcionalismos de los ovarios y testículos y dejar a todos
asombrados.
Cada uno de los yoes que llevamos dentro, tiene su
lógica, tiene su mente, tiene su razonamiento, su mente propia.
Lo interesante es que cada mente que cargamos en nuestro
interior disputa con cada una, chocan las distintas mentes que cargamos, unas
con otras, ¿entonces qué? Tenemos muchas mentes, y eso no lo ignora nadie.
Necesitamos crear la Mente Individual, pero ésta no
se podría crear, sino Transmutamos el Esperma Sagrado en Energía. Obviamente,
con la Transmutación, se fabrica eso que se llama Mercurio. Es con ese
Mercurio de los Sabios con el que podemos nosotros cristalizar en nuestro
interior, formar, organizar, la Mente Individual.
Cuando alguien posee el Cuerpo Mental Individual,
puede aprehender, capturar, asimilar, toda la Ciencia del Universo. Podemos
usar tal Vehículo Mental para viajar por el Sagrado Espacio, de mundo en mundo.
Con la Mente Individual, se puede penetrar en el Devachan, es decir, en la
Región Mental Superior del Cosmos y de la Naturaleza.
La Mente Individual es espléndida, formidable,
maravillosa. Pero eso no es
todo. La gente es víctima de las circunstancias, depende de la ley de los accidentes;
nosotros podemos cambiarla.
Uno no podría en verdad, realmente, aprender a dirigir
las circunstancias, si antes no ha creado el Cuerpo de la Voluntad Consciente.
Cuando uno Fabrica tal Cuerpo, obviamente ya no es esclavo de las
circunstancias, puede dirigirlas intencionalmente, se convierte en amo, en
Señor. Ese Cuerpo solamente se Fabrica con el Mercurio de los Sabios, es la
resultante de la Transformación o Transmutación de la Energía Creadora.
Ya con los Cuerpos Astral, Mental y Causal, nos damos
el lujo de recibir nuestros principios Anímicos y Espirituales y nos
convertimos en Hombres de verdad, en Hombres Reales.
El Cuerpo Causal es el último de los vehículos que hay
que crear. Podría decirles a ustedes que el Hombre Causal es el Hombre
verdadero.
En el mundo de la Causas Naturales encontramos el
Verdadero Hombre, el Hombre Causal. Da gusto ver uno, en la región de las
Causas Naturales, al Hombre Causal. Así estemos Trabajando por la humanidad,
el Hombre Causal es el verdadero Bodhisattva en el sentido trascendental de la
palabra.
Los Bodhisattvas Trabajan bajo la dirección del Padre;
cada uno obedece al Padre. Porque hay tantos Padres en el Cielo, cuantos
hombres en la Tierra. Cada uno tiene su Padre que esta en secreto.
El Hombre Causal se desenvuelve bajo la dirección del
Padre, y vive en el Mundo de las
Causas Naturales; es el verdadero Hombre, el Hombre Causal, el Hombre Real. Al
Hombre en el sentido más grande de 1a palabra, lo encontramos en el Mundo de
las Causas Naturales; es en esa región donde se escuchan las Sinfonías del
Cosmos; es en esa región donde venimos a hallar el Karma, porque en esa región
Trabajan los Señores del Karma.
El Hombre Causal puede absorber sus vehículos Astral y
Mental para vivir precisamente en esa región. Desde allí SE PROYECTA, ya hacia
las regiones de la Mente Cósmica y sus profundidades, o ya hacia las regiones
del Mundo Astral, para aparecer posteriormente en el mundo físico.
En nombre de la verdad, tendría yo que decirles que
para poder existir aquí con ustedes, para poder platicar aquí con ustedes,
necesito proyectarme en lo
personal, desde el Mundo Causal, porque yo tengo mi centro de gravedad en el
Mundo de las Causas Naturales; desde allí me proyecto hacia el Mental,
posteriormente hacia el Astral, y por último, haciendo grandes esfuerzos, vengo
aquí al físico a platicar con ustedes. PERO ESTOY PLATICANDO CON USTEDES POR
CONCENTRACIÓN, PORQUE MI CENTRO DE GRAVEDAD ESTA EN EL CAUSAL, SOY UN HOMBRE
DEL MUNDO CAUSAL, Y SI ALGO DIGO, Y ALGO EXPLICO, ES POR MANDAMIENTO, ES PORQUE
SE ME HA ORDENADO ENTREGARLES A USTEDES ESTE MENSAJE. Y lo hago con el mayor
gusto, a fin de que ustedes puedan hollar la Senda de la Revolución de la
Conciencia de la Revolución en Marcha, de la Revolución Espiritual, Integral,
Divinal.
Quiero, pues, que entiendan, que el Hombre es lo que
cuenta, y que el Sol tiene interés en crear Hombres. El Sol quiere una COSECHA
DE HOMBRES y Trabaja febrilmente en estos momentos para lograrlo.
Quiero que sepan ustedes que cuando una Raza pierde
todo interés por las Ideas Solares, el Sol también pierde todo interés por la
Raza y la destruye.
En estos momentos, el Sol quiere destruir esta Raza,
porque ya no le sirve para su
experimento, mas antes de destruirla, hace un esfuerzo supremo, saca con un
gran esfuerzo, una Cosecha pequeña, aunque sea, de Hombres Solares.
Si ustedes atienden a nuestro llamado, si ustedes se
crean la Disponibilidad al Hombre, el Sol podrá absorbérselos como Hombres
Solares. Pero se necesita que ustedes cooperen con el Sol, sólo así podrán transformarse
en Hombres Solares.
Se hace urgente que ustedes, ante todo, sepan
Transmutar.
El Hombre Solar solamente puede crearse con la Energía
Solar, y esa Energía está contenida precisamente en el Azogue en Bruto de los
Sabios, es el mineral en bruto; tal elemento es el Exiohehari, es decir, el
Esperma Sagrado.
Quienes cometen el crimen de extraerlo de su organismo
con propósitos pasionales, se alejan demasiado del Sagrado Sol Absoluto, y se
hunden definitivamente en los mundos infiernos hasta su desintegración final.
Para que los gérmenes del Hombre puedan desarrollarse
en el organismo, se necesita que sean tocados por el Rayo o emanaciones que
vienen del Sagrado Sol Absoluto. Sin tales emanaciones, los gérmenes permanecen
infecundos y degeneran e involucionan espantosamente hasta la Muerte Segunda.
Para que las emanaciones Cósmicas que vienen del
Sagrado Sol Absoluto puedan tocar los Gérmenes del Hombre, se necesita que no
nos alejemos del Sagrado Sol. Uno se aleja demasiado de ese Astro, cuando fornica
y adultera.
Así que, debemos entender que ni a los fornicarios ni a los adúlteros,
les toca el Sagrado Sol Absoluto; por eso fracasan. No puede sacar el Sol
cosecha de los fornicarios, ni tampoco de los adúlteros.
Para que el Sol saque alguna Cosecha, se necesita que
nosotros marchemos de acuerdo con la Ley.
¿Qué se entiende por fornicarios? El que derrama el
Vaso de Hermes Trimegisto.
¿Qué se entiende por adúltero? El que entra en
contacto sexual con personas que no pertenecen a él. Por ejemplo: Un hombre
que toma a otra mujer, y abandona a la que tiene, es adúltero. Aún más, si la
tomase únicamente para Transmutar, sigue siendo adúltero, pues si carga dentro
de su espina dorsal un tipo de energía, la de su esposa, y luego entra en
contacto con otro tipo de energía, la de otra que no es su esposa, esos tipos
de energía igual se destruyen entre sí. Es una ley física que dos tipos de
energía iguales, por oposición se destruyen entre sí. Viene un corto circuito,
se quema un cable. ¿Cuál? El de cierto Hilo que existe en la espina dorsal por
el cual sube el Azufre, es decir, el Fuego, que al quemarse, pues, el
Alquimista pierde grados, poderes, etc.
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